Palacio Larrinaga
El pasado domingo, el grupo "Pleyades" visitamos el Palacio Larringa en Zaragoza.
Acompañado de Carmen fuimos andando desde casa hasta el número 123 de Miguel Servet, a las diez comenzó la visita... un guía nos explico la biografía del naviero vasco Miguel Larrinaga que construyó este hermoso palacio para su esposa Asunción que era natural del Bajo Aragón.
Los motivos navieros están presentes en este edificio de estilo modernista... Larrinaga vivía en Liverpol y construyo este palacio pensando en la jubilación, pero su pronto fallecimiento de su esposa hizo que no llegase habitar el palacio.
La familia vendió el edificio a los Marianistas que lo transformaron en Colegio, en el interior cuelgan las orlas de los alumnos. Actualmente es propiedad de Ibercaja que lo alquila al Cachirulo para realizar banquetes... entre las amplias y múltiples salas del interior me gusto la cristalera dedicada a san Miguel en la que fuera capilla familiar.
Posteriormente fuimos a comer al restaurante de la Fuente de la Junquera... para hacer gana realizamos un paseo de una hora hasta Cuarte de Huerva, situado cerca del restaurante.
LO DEMAS ES SILENCIO
Como el mar, la mar,
el mar
Siempre cambiante,
siempre igual
Pasar liso y llano,
pasar sin pesar,
Como rompen las olas
matinales, radiantes,
Retumbando remotas en
un mundo vacio,
Ni dichosas ni
tristes, necesarias tan solo,
Cumplirse y pasar.
Allá, fuera del
tiempo, sin historia, sin fechas,
La primera mañana del
mundo fue esta misma,
Millonaria de
espumas, subsistentes sin peso,
Real, real.
…. …. …. …. ….. …. …. ….. ….. …..
Ser hombre es saber
que el mundo
No está dado; que se
crea.
Humanas con las
ciudades,
Las leyes, la paz,
las ciencias,
Las costumbres, las
estirpes,
La técnica, las
maneras.
Humanos son nuestros
ritos,
Divinas las cuatro
reglas.
Hemos dado a luz un
mundo
Que ya no es
naturaleza,
Inventado y
transformando
Sus fatales
consecuencias.
Cuando existe es un
comienzo,
Cada yo es el que se
inventa,
Cada estilo es un
milagro
Que organiza las
fluencias.
Domamos los
sentimientos
Como domamos las
fieras;
Cabalgamos la energía
Del centauro y de la
idea.
Los hombres porque
son hombres
Ni son dioses, ni son
bestias,
Son artífices
pequeños
De un bienestar y un
sistema.
Camaradas, todo es
simple;
La tierra se llama
tierra;
Los pasos miden; los
pesos
Hacen grave la
materia.
GABRIEL CELAYA