Marchas desde Bielsa II
La semana pasada saliendo des Bielsa realizamos cuatro marchas por el valle. Después de tomar un fuerte en desayuno en el restaurante, todos los días a las ocho y media comenzamos las marchas.
La primera marcha, el lunes 7 fue a los llanos de La Larri. 14 kilómetros separan Bielsa del Parador Nacional de Pineta. En anteriores ocasiones había acampado en la pradera que está junto al parador, en la actualidad no se puede aparcar, así es que dejamos el coche antes de llegar al parador, que por cierto por "no se clientes no nos sirvieron en el bar". Empezamos la marcha por el mismo sendero que sube hasta Marboré, en un momento nos dirigimos hacia la derecha hasta llegar al llano de La Larri, desde aquí las vistas del circo de Marboré son espectaculares, se divisan las aguas del lago que dan forma al nacimiento del rio Cinca. La pared de Pineta, con más de mil metros de altura es para a mi modo de ver la mejor vista que ofrece el Pirineo. Tres horas nos costo la marcha, antes de coger el coche, a la vuelta paramos en Javierre.
El Puerto Viejo fue el martes 8, nos vino Paco a buscar Paco, que fue nuestro guía los restantes días, Paco es familia y tiene un apartamento en Bielsa, conoce bien la zona. Parco aparco el coche en la entrada del túnel internacional de Bielsa Aragnouet, ya en Francia, el día se presento caluroso, la marcha tan apenas tiene un árbol, la senda en la montaña es en su mayor parte pedregosa. El puerto da paso a Francia, dos horas y media nos costo la subida, en nos encontramos con una placa en la que se puede leer: A cuantos cruzaron este puerto por romper el bloqueo de la "Bolsa de Bielsa". Por defender la libertad frente al fascismo. En honor a la población civil del Alta Aragón y a la 43 división republicana" DIGNIDAD, MEMORIA Y PAZ. Puerto Bello 1938-2008. En la parte francesa se aprecian varios ibones de pequeño tamaño, el que se ve en la española parece un charco, producido el deshielo los ibones han perdido su tamaño, incluso esta marcha no se puede realizar en primavera con el deshielo porque hay que vadear el río y el curso del agua no lo permite.
El miércoles 9 salió el día con ligera lluvia así es que decidimos conocer el Dolmen de Tella, los dólmenes eran sepulcros que se construyeron durante el neolítico, entre el cuatro mil y dos mil antes de Cristo, también fueron utilizados como lugar de reuniones rituales. En un panel explicativo se señala que se encontraron útiles óseos, fabricados en diferentes soportes: huesos utilizados para objetos punzantes: agujas, puntas de flecha; también astas, incluso dientes. Después del dolmen visitamos el Valle de las Ermitas, son de estilo románico, tres fueron en las entramos, nos sirvieron para resguardarnos de la lluvia. Fajanillas, fue la primera, junto a Tella, es una pequeña iglesia de nave rectangular del siglo XII. La siguiente fue la Virgen de la Peña, del siglo XVI y la tercera y más importante la dedicada a San Juan y San Pablo, construida en 1019, de rectangular cubierta con bóveda de cañón y techo de losas, destaca el ábside de planta de herradura.
El refugio de Barrosa fue la marcha del jueves 10, siguiendo el cauce del rio Barrosa, que se junta en Bielsa con el Cinca, en el camino nos encontramos con gran número de vacas, algún caballo y varios montañeros de fuera de Aragón: Baleares, Andalucía y franceses, aunque no es temporada alta sigue habiendo bastante gente por la montaña. Como curiosidad en el camino de subida nos encontramos con un cableado para vagonetas, Paco nos explico que hasta el siglo pasado en Bielsa hubo minas de hierro y plomo, tiempos anteriores de plata, y el cableado se utilizaba para llevar hasta Francia el metal extraído de la mina, en concreto este era de la mina Luisa.
Hacia veinte años que no subía a Bielsa, en aquella ocasión fue con padres y visitamos a Joselito, vecino de estos en Zaragoza, transcurridos los años los tres han fallecido. Para compensar éste recuerdo me llevo las espectaculares vistas del valle.
Era un jardín sonriente,
era una tranquila fuente
de cristal,
era a su borde asomada,
una rosa inmaculada
de un rosal.
Era un viejo jardinero
que cuidaba con esmero
del vergel,
y era la rosa un tesoro
de más quilates que el oro
para él.
A la orilla de la fuente
un caballero pasó,
y la rosa dulcemente
de su tallo separó.
Y al notar el jardinero
que faltaba en el rosal,
cantaba así, plañidero,
receloso de su mal:
-Rosa, la más delicada,
que por mi amor cultivada
nunca fué,
rosa, la más encendida,
la más fragante y pulida
que cuidé...
SERAFIN Y JOAQUIN ALVAREZ QUINTERO



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